Blog

December

La noche del 24 de diciembre, justo antes de Navidad.

Ella está paseando por la calle y acaba de empezar a nevar, las luces de Navidad iluminan con más intensidad está noche, los colores brillan en la oscura ciudad. Ella está sola y siente nostalgia por su familia, sobre todo en estas fechas, le trae bonitos y felices recuerdos de todos juntos alrededor de la mesa, poniendo el árbol de Navidad y decorando la casa con adornos navideños. Pero este año es diferente, ella está muy lejos de su hogar y no puede ir a verlos. Entra en una cafetería que acaba de ver, necesita entrar en calor, por tanto entra y pide una taza de café con algo dulce para acompañar, así las emociones son menos amargas. Piensa que no quiere llegar aun a casa y ver que está fría y vacía, pero no le queda más remedio, será noche de mantita, sofá y quizás un libro junto a la estufa.

No hay mucha gente en la cafetería, de hecho solamente está ella y un chico en la mesa del fondo, normal, todo el mundo está junto a su familia por Navidad. Se entretiene un rato mirando el móvil, pasa el tiempo y cuando ve la hora decide que ya es tarde, la cafetería no tardará mucho en cerrar y además, no para de nevar y fuera cada vez hace más frío. Al salir de la cafetería se da cuenta de que se ha olvidado el gorro en su mesa, se gira rápidamente para volver a entrar con la mala pata de que choca con alguien justo en la puerta, es el chico solitario, y ahora que lo ve más de cerca es guapo, tiene un toque interesante, su mirada es intensa pero también triste. De repente se da cuenta que lo está mirando fijamente mucho rato, entonces aparta la mirada tímidamente, no sin antes ponerse roja, se disculpa y entra en la cafetería y coge el gorro, se lo pone y sale por la puerta, dejando atrás una melodía de pequeñas campanitas navideñas. En la calle hace frío, se estaba muy calentito dentro de la cafetería, pero ver las calles con todas esas luces de colores, los árboles decorados y la nieve cayendo, es muy mágico y a la vez romántico, suena de fondo una canción de un villancico, seguramente de alguna tienda que aun queda abierta, están esperando la hora de cierre para irse a sus casas y seguir la fiesta navideña.

Llega al parque y ahí sentado en un banco se encuentra al chico de la cafetería, da la impresión de estar distraído y triste, le parece ver los ojos llorosos, se le hace raro que esté ahí solo y encima con el frío que hace así que se sienta a su lado. Él se da cuenta de su presencia y la mira, la reconoce, es la chica rara de la cafetería, con la que ha chocado antes, entonces le pregunta que hace ahí sentada. De esta manera ella le cuenta su vida, que está sola este año por Navidad y no podrá estar con su familia, pasará una solitaria y triste Nochebuena, cuando acaba de contarle su historia ella le hace la misma pregunta a él, así que le responde que también esta solo por Navidad, no se habla con su padre y su madre falleció justo el año pasado por estas fechas, su historia es muy triste y ella se siente fatal, siguen hablando para mitigar el dolor y la soledad, a lo que ella le propone dar un paseo y seguir hablando, ya que cada vez empieza hacer más frío y acabarán congelándose si siguen sentados en el banco. Él acepta el paseo y comienza su historia, paseando por las calles de la ciudad, bajo un montón de lucecitas y copos de nieve, en una esquina se puede ver un muñeco de nieve, de esos con ramitas y zanahoria, y una gran bufanda roja y verde rodeándolo. Cuando lo ven se ríen y recuerdan cuando eran niños y hacían muñecos de nieve y ángeles en el suelo, a lo que él le propone hacer una locura y acaban en el suelo haciendo un ángel, riéndose y disfrutando del momento, porque por un instante no sienten dolor, ni tristeza, ni que sus vidas son amargas, sino todo lo contrario.

Ella piensa que ha sido una de las mejores noches de su vida, y le da su número de teléfono en un papel escrito con bolígrafo, un gesto muy tradicional para los tiempos que corren, y para cerrar la noche quedan en verse en dos días en la misma cafetería, donde por primera vez se vieron, y quien sabe continuar esta historia que quizás… sea de amor…

Mi Serendipia

Aun no se si fue un sueño o fue realidad pero hace un mes que lo conocí. Ojos azules, mirada triste, tan penetrante que jamás la podré olvidar.

Era por la tarde, estaba atardeciendo e iba sola por la calle, llovía un poco pero lo suficiente para que si llevas un buen rato caminando te empiece a calar, y eso y la humedad te hace sentir mucho frío. Me sentía triste, sola e incomprendida por todo el mundo, siempre pasaba por el mismo descampado y nunca había nadie, pero ese día todo cambió, y es que de repente apareció de la nada. Con su pelo pelirrojo brillante y esos ojos azules pidiendo ayuda, fue suficiente para pararme y acercarme, y como hipnotizada no dejé de mirarlo. Cómo empezaba a llover cada vez más fuerte no pude dejarlo ahí a su suerte, así que fuimos corriendo a casa.

No lo puedo explicar pero me enamoré de inmediato, su calidez, su mirada agradecida, su ternura, me llenaron el corazón, y por un instante no me sentí sola en este mundo, desde entonces no quise separarme nunca de él. Pasaron los días y nos hicimos amigos, éramos inseparables, dormíamos juntos, y cuando llegaba a casa siempre me esperaba con esos ojos azules intensos, que ahora ya no eran tristes sino llenos de esperanza, casi podía atisbar una pequeña sonrisa en su cara. Era muy feliz por primera vez desde hace mucho tiempo, y me encantaba esa pequeña rutina que teníamos los dos, por un instante supe lo que era la felicidad.

Pero un día por la tarde llegué a casa como siempre, y no me estaba esperando, lo busque por todas partes de casa pero no lo encontré, salí a la calle corriendo y lo busqué por todos los rincones pero nada, solo quedaba un sitio donde mirar, el descampado donde nos encontramos por primera vez. Estaba atardeciendo muy deprisa y en el horizonte se podía apreciar un cielo rojizo con toques anaranjados, precioso, regalando un momento mágico pero triste porqué seguía sin aparecer y me sentí muy mal, así que por si acaso me senté a esperar en un bordillo hasta que anocheció, ya no volvió aparecer jamás en mi vida. Así que no sé si fue un sueño o realidad, pero aquellos días fueron mágicos y permanecerán en mi corazón.

Lo quise desde el primer instante que lo vi, llegó a mi solitaria vida de imprevisto, llenándola de sonrisas, de riñas y enfados pero también de mucha ilusión, y por eso sé que aquellos ojos azules no se irán de mi memoria, fue genial y maravilloso conocerlo, quizás… diría hasta suerte. Y aunque no puedo olvidarme de sus ojos y de su pelo rojizo, tampoco podré olvidarme de su ronroneo que me tranquilizaba, cuando venía y apoyaba su cabecita en mi mano cuando lloraba como diciendo estoy aquí, cuando le acariciaba hasta que se quedaba dormido, incluso su maullido cuando tenía hambre, y sobre todo como se acurrucaba los días de frío al dormir conmigo.

Sí, ese amor fue para un gato, Serendipia, por eso lo llamé así, porqué fue mi serendipia, mi hallazgo afortunado que me hizo valorar los pequeños momentos de la vida, y que a pesar de todo no estoy sola, cuando menos te lo esperas siempre aparecen cosas buenas en la vida.

10 Canciones parte VI

10 Canciones de LODVG:

– El 28
– Cuídate
– La playa
– Tu pelo
– La chica del gorro azul
– Tantas cosas que contar
– Puedes contar conmigo
– 20 de Enero
– Deseos de cosas imposibles
– Rosas
* La estrella y la luna (plus)

 

Es 20 de Enero y ahí esta la chica del gorro azul y ojos tristes, siempre tan solitaria, tan callada, esperando a que venga el amor, alguien que aparezca en su vida con un ramo de rosas en la puerta de su casa, con un montón de canciones románticas que dedicar, porqué ella es poesía, es canción, es una balada lenta pero bonita, de esas que no dejarías de escuchar. Siempre con deseos de cosas imposibles en la cabeza, con ilusiones de película, de esas de chico conoce a chica, se enamoran y acaban bien.

Paseando por la playa, escuchando su canción favorita en bucle, oliendo la brisa del mar y sintiendo la arena bajo los pies, con tantas cosas que contar, y llorar también. Ella busca ese amor a primera vista, ese flechazo al verse, como la estrella y la luna bailando en la noche, en la oscuridad.

Pero chica de ojos tristes cuidate, porqué el amor es bonito, no es triste ni para sufrir, no es llorar siempre, y ya sabes que puedes contar conmigo para lo que necesites. Pronto llegará el 28 y el mes acabará, recoge tu pelo, maquillate y sal a bailar, a brillar, porqué la vida es corta y hay que disfrutar, tranquila el amor bonito llegará, sólo ten paciencia.

10 canciones Parte V

10 Canciones de Bely Basarte:

– Mariposas
– Malditas ganas
– No te quiero ver llorar
– Diciembre y no estás
– Me va a doler
– Roma (Amor)
– Mi desastre
– He preparado Café
– Me siento mal
– Contigo aprenderé

 

Me levanto por la mañana y hace mucho frío, miro el calendario, es Diciembre y no estás, el tiempo pasa muy rápido como un parpadeo. Me acuerdo de ti y me siento mal, ¿porqué te fuiste?, ¿porqué dejaste esté Amor? Cómo siempre he preparado café para dos, maldita rutina, malditas ganas que no se van, ojala pudiera decir que te he olvidado, pero no.

Se acerca el día cinco y me va a doler… que ya no estés aquí, otro año más pero esta vez sola, las mariposas murieron por el camino, ya no quedan ilusiones ni esperanzas que mantener. Mi desastre y yo juntos celebraremos este cumpleaños, soplaremos la vela y pediré un deseo, qué el siguiente año sea más divertido, así que ni contigo aprenderé a olvidarme de los problemas.

Ya es Diciembre y solo queda decirme una cosa más: Sé fuerte, el tiempo lo cura todo y al final lo olvidarás, porqué… No te quiero ver llorar.

Continuar leyendo «10 canciones Parte V»

10 Canciones Parte IV

10 Canciones de Aitana:

– Vas a quedarte
– Con la miel en los labios
– Teléfono
– Cuando te fuiste
– Si no vas a volver
– No te has ido y ya te extraño
– Corazón sin vida
– Mejor que tú
– La última
– Las dudas
* 11 razones (plus)

Y sé que no debería escribirte otra carta más, pero esta será la última lo prometo.

Aun no te has ido y ya te extraño, porque te has ido de mi casa pero no de mi cabeza, y no consigo olvidarte. No puedo dejarlo pasar, sin decirte las 11 razones por las que tendría que olvidarme de ti, aunque los dos sabemos que eso es bastante difícil. Cuando te fuiste se me derrumbo todo, dejaste un corazón sin vida, mi mundo cayéndose en picado, y me sentía bastante perdida. Cogí tantas veces el teléfono para llamarte o enviarte un mensaje.. porque necesitaba escuchar tu voz y saber de ti, pero nunca te llamé, no pude, porqué si no vas a volver ahora, sino me quieres ya, es mejor así y no hacernos más daño.

Aunque las dudas estén ahí siempre, sin dejarme dormir ni apenas respirar, queriendo saber a cada minuto de ti, todos los días… debo alejarme y empezar de cero. Tu y yo lo sabemos, ya nos vas a quedarte en mi vida, ni como un simple conocido, tu eres de todo o de nada, y sé que desaparecerás para siempre, porqué eres un cobarde. Por eso te escribo esto, aunque sé que ahora cuesta, algún día te olvidaré y encontraré alguien mejor que tú, alguien valiente y que no teme amar, que siempre encontrará la manera de solucionar las cosas sin rendirse, que estará al 100%, sin dejarte con la miel en los labios.

Así que es un adiós para siempre, espero que algún día encuentres un amor de verdad, de esos como en las películas que te marcan y no se olvidan nunca.

10 Canciones. Parte III

10 Canciones de Fase

– Nosotros
­– 10 minutos más
– Me miras así
– Mi destino favorito
– Nunca es suficiente
– Te miro a ti
– Desastre
– No me iré
– Cuando estamos juntos
– Hogar

*Un millón (plus)

Hoy te escribo a ti, porque soy un desastre total, todo un caos y sé que me tengo que arreglar, pero cuando te miro a ti todo lo malo se va, se apagan los miedos y la tormenta se disipa, llegando la calma. Cuando estamos juntos el día es más brillante, incluso hasta la lluvia tiene algo especial, eres hogar y todo lo que quiero en este mundo, no necesito nada más para ser feliz, bueno 1 millón de besos y caricias, pero sólo tuyas, porque si tuviera siete vidas te seguiría buscando en todas ellas, porque eres mi destino favorito y al que siempre voy a volver. Eres el mejor viaje que ha tenido mi corazón, y eres ese hallazgo afortunado en el camino, cada vez que me miras así, con esa mirada pícara, tan azul, sólo quiero quedarme 10 minutos más en tus brazos, acostada en tu pecho escuchando tus latidos.

Nunca es suficiente el amor que te doy, quizás necesites algo más pero es lo que te puedo prometer, ‘amor’, de eso no faltará en esa historia, la historia de Nosotros; porque lo sabes, no me iré de aquí, no me rendiré, y a pesar de los baches y malos momentos ahí estaré, contra viento y marea.

Porque eres lo más bonito que me ha pasado.

 

10 Canciones. Parte II

 10 Canciones de Saurom:

– Soñando contigo
– Cuando nadie nos ve
– Ojos verdes
– La hija de las estrellas
– Para siempre
– Música
– Paz
– Sueños perdidos
– Vida
– Cambia el mundo

 

Anoche estuve soñando contigo, fue un dulce sueño, de esos que recuerdas al despertar. Yo era la hija de las estrellas, brillando en el firmamento y que te alumbra en la noche como un faro ilumina el camino a un barco. Sentí una paz inmersa al escuchar tu voz, decías que estaríamos juntos para siempre, que nadie podría separarnos, aunque nuestro amor sea imposible, aunque nos falte una vida para amarnos.
Suena una música de fondo y te invito a bailar, ahora cuando nadie nos ve, ahora que todo está oscuro y tenemos el mar de telón. Y es que en tus ojos verdes me pierdo, tan intensos, tan mágicos, tu mirada cambia el mundo y sólo lo puede hacer aun mejor, aunque sean unos pocos minutos, lo que dura nuestro baile, Y sé que no quiero despertar de este maravilloso sueño, porque ya no estarás tú, no habrá un nosotros en esta historia; y al amanecer tan sólo quedarán los sueños perdidos que nunca se cumplirán y permaneceran ocultos en el fondo del mar.

10 Canciones. Parte I

10 Canciones de Beret:

– 10.000 porqués
– Ojalá
– Vuelve
– Lo siento
– A pesar de todo
– Nunca se hará tarde
– Frío
– Te echo de menos
– Ahora respiro
– Cóseme

 

Lo siento tantas veces por ser como soy, por cometer tantos errores y ojalá fuera de otra manera pero soy así, aunque lo único que entiendo es que te echo de menos cuando no estás, y la vida sin ti no es igual, siento frío con tu ausencia, y sólo digo ‘Vuelve’, vuelve a darme abrazos, besos, te quieros, porque a pesar de todo, aunque hayan momentos malos estás ahí siempre, porque aunque hayan diez mil porqués que harían irte, sé que hay una razón por la que te quedas.
Sé de sobra que estoy rota en mil pedazos, por eso cóseme, no me sueltes, sigue ahí esperándome a que me vuelva a construir, porque te quiero y gracias a ti ahora respiro, aunque hayan muchos miedos pronto se irán, y que conocerte ha sido lo mejor que me podía pasar, y por todo esto… gracias.
Ahora veo que lo que quiero es estar contigo, así que… nunca se hará tarde para volver a reír, para ser feliz.

Ultima noche en Akureyri, relato corto

‘Última noche en Akureyri’, es un relato corto inspirado en la canción Akureyri de Aitana y Sebastián Yatra.

La luz entra por la ventana y aunque no lo quiera admitir ya se ha hecho de día y debo levantarme, alzo las sabanas y saco un pie lentamente, saco el otro y siento el frío recorriéndome el cuerpo, hace mucho frío así que una vez levantada me pongo corriendo una bata, de esas calentitas con pelo, debo confesarlo pero me encanta la ropa con pelo, es tan suave y calentita. Me dirijo hacía la cocina y me preparo un té calentito, hay que entrar en calor rápidamente.

Estoy triste, hoy es mi último día en Akureyri, ciudad mágica y con un brillo especial, vine aquí hace cinco días para desconectar, realizando excursiones a sitios maravillosos, el paseo por la nieve para ver las Auroras boreales en plena naturaleza, la verdad es que fue impresionante y no tengo palabras para describirlo, sólo puedo decir que es magia, únicamente diré que lo malo es el frío, es un frío intenso que te penetra en los huesos y no te deja moverte apenas, pero merece la pena cada instante, cada paso, cada tiritar, volvería a repetirlo sin duda.

Pero hoy tengo que hacer la maleta y dejar todo preparado, esta noche sale el avión hacía España y será mi última noche en Akureyri, la voy a echar mucho de menos.

De camino al aeropuerto recuerdo porqué vine aquí, estaba triste y quería huir de un desamor, y necesitaba alejarme de él, de todo lo que había a mi alrededor, todas las cosas me recordaban a él y no quería que estuviera en mis pensamientos. Era tan dependiente que no era consciente de que realmente no sabía estar sola, siempre buscaba su atención, que me valorase y que me quisiese, que cuando la relación se rompió y el se marchó todo se vino abajo en segundos, entré en depresión y en un bucle constante de culpabilidad y decepción, que no era capaz de salir de ahí.

Estaba tan hundida en el suelo que no veía las cosas buenas, la esperanza de que con el paso del tiempo uno vuelve a su cauce, y aunque la gente me repetía que todo saldría bien no podía escucharlos ni creerlos. Pero un día me desperté y me dije a mi misma que tenía que levantarme, y empezar a vivir mi vida y pensar en mi. Y aun no se como pero me puse a buscar por Internet, de repente vi la palabra Akureyri, era una canción, pero me llamo la atención porqué descubrí que es una ciudad al norte de Islandia, jamás imaginé viajando hasta ahí, al norte, frío y mucha nieve, cerca del círculo ártico, pero necesitaba alejarme, muy muy lejos, así que busque un billete con dirección Reikiavik, la capital de Islandia, no se que me impulso a comprarlo, pero como una señal del destino vi claro que tenía que ir ahí, y en pocos días estaba rumbo a Islandia y a esa maravillosa ciudad, Akureyri, después cuando llegase ahí sería ir improvisando, dejándome llevar, vivir a la aventura y arriesgar un poco.

Los días en Akureyri pasaron volando, entre excursiones, visitando sitios turísticos, auroras boreales, la penúltima noche decidí quedarme en el pueblo y salir esa noche a cenar y a un pub, ¿Qué pasó? Qué le conocí, ojos verdes profundos, rubio como la nieve, y un carácter aventurero y despreocupado, que hizo que todo lo de mi alrededor ya no tuviera sentido. Sabía que era mi último día y que seguramente no lo volviese a ver jamás, pues me volvía a mi país, pero me deje llevar y empezamos hablar y a conocernos, y no se como pero en ese poco tiempo me enamoré de él, y yo que no soy de creer en el amor a primera vista, ni en películas, pero con él fue diferente, conecté de una manera tan especial, encajamos como un puzzle, como si me hubiera faltado una pieza en toda mi vida y la acabase de encontrar en ese lugar, sin duda fue magia, pero es que en Akureyri todo es mágico y puede ocurrir cualquier cosa. Así que ahí estaba yo sintiendo lo que nunca había sentido por nadie, una electricidad subiendo por mi cuerpo, y muchas ralladas en mi cabeza que no podía parar de pensar, pero aun así fue la mejor noche de mi vida, nos besamos y dormidos juntos en el sofá, estuvimos el resto de la noche hablando en el sofá de su casa y nos quedamos dormidos ahí.

Me desperté con la cabeza apoyada en su brazo, con el pelo despeinado pero con una sonrisa de oreja a oreja, era feliz pero sabiendo que esa felicidad se acabaría en poco tiempo. Cuando nos levantamos los dos estuvimos hablando y quedamos en que mantendríamos el contacto y hablaríamos a pesar de la distancia, no perder esta conexión aunque fuese sólo amistad, y nos despedimos con un beso, un beso largo con sabor amargo, con mil nudos en la garganta y en el estomago, y como no lágrimas en los ojos, pero sé que no es un para siempre, sino un quizás, porque sólo quizás en un futuro nos volvamos a encontrar y entonces estaremos juntos..

Al menos me quedo con lo bonito, con ese amor verdadero, con esas risas, abrazos y besos, y ver la nieve caer mientras bailábamos. Saber lo que es sentir algo tan profundo por alguien y que no espere nada a cambio, que las cosas improvisadas y sin buscar son las más bonitas y aunque algo sea breve siempre permanecerá en el recuerdo, me quedo con todo eso para siempre.

Estoy ya en el avión apunto de despegar, recordando todo eso y mirando por la ventana, las estrellas en el cielo brillan hoy con más intensidad en esta noche, suspiro y como último aliento digo adiós a Akureyri, con la esperanza de que un día volveré.